El martes 31 de marzo de 2026, la Junta Directiva del Banco de la República tomó una decisión que sacudió los mercados y llegó directo al bolsillo de millones de colombianos: subir la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, llevándola al 11,25%. No es un número frío en un comunicado de prensa. Es la cifra que define cuánto pagarás por tu crédito de vivienda, tu tarjeta de crédito, el préstamo de tu empresa o ese carro que estás pensando en financiar.
La votación dentro de la Junta no fue unánime. Cuatro directores respaldaron el incremento, dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos y uno prefirió mantener la tasa sin cambios. En medio de esa tensión interna, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la reunión antes de que se tomara la decisión —un hecho inédito que el presidente Gustavo Petro no tardó en elevar a declaración pública, anunciando el retiro del Ejecutivo de la Junta del Emisor. El choque político y el choque monetario llegaron el mismo día.
Por qué el Banco de la República decidió volver a subir la tasa en Colombia
Para entender la decisión hay que mirar los números con honestidad. La inflación total en Colombia cerró febrero en 5,3% anual, por encima del 5,1% registrado al cierre de 2025. Pero lo que más preocupó al emisor fue la inflación básica —la que excluye alimentos y regulados—, que escaló hasta el 5,5% en el mismo mes. Ambas cifras están muy lejos de la meta oficial del 3% anual que el Banco de la República tiene como mandato constitucional.
A eso se suman las expectativas de inflación, que siguen siendo el talón de Aquiles de la política monetaria colombiana. Según la encuesta de analistas de marzo, la mediana de las proyecciones para el cierre de 2026 se ubicó en 6,3%. Más preocupante aún: las expectativas implícitas en el mercado de deuda pública rondan el 7,0%. Cuando los mercados anticipan que los precios van a seguir subiendo, esa sola creencia termina siendo autosuficiente: empresas ajustan contratos, trabajadores negocian salarios más altos, y la inflación se retroalimenta. Ese círculo vicioso es exactamente lo que el Banco quiere romper con tasas más altas.
La decisión adoptada por la mayoría de los miembros de la Junta Directiva está encaminada a que la inflación retome una senda decreciente. Las decisiones futuras dependerán de la nueva información disponible. — Comunicado oficial del Banco de la República, 31 de marzo de 2026
El factor externo que complica todo: la guerra en Irán y los precios del petróleo
La economía colombiana no vive en una burbuja, y la Junta Directiva lo sabe bien. El conflicto bélico en Medio Oriente añade un componente de incertidumbre que complica la lectura del panorama. Para Colombia, el efecto es mixto y contradictorio:
- Impacto positivo: el alza en los precios internacionales del petróleo mejora los términos de intercambio del país, favorece los ingresos de Ecopetrol y fortalece las reservas en dólares.
- Impacto negativo: el encarecimiento del gas natural y los fertilizantes importados presiona los costos de producción en sectores clave como agricultura y energía. Eso significa más presiones inflacionarias en un año donde los precios ya están por encima de la meta.
Este doble filo obliga al Banco de la República a operar en modo preventivo. No puede esperar a que la inflación se desborde para actuar. La decisión del 31 de marzo fue, en ese sentido, un endurecimiento anticipatorio para blindar la estabilidad frente a la volatilidad internacional.
Cómo afecta el alza de tasas al crédito en pesos colombianos
La tasa de política monetaria no es la misma que te cobra el banco cuando pedís un préstamo, pero es su ancla. Cuando el Banrep sube su tasa de referencia, los bancos comerciales encarecen el crédito en cascada. La transmisión no es inmediata —puede tomar semanas o meses—, pero el efecto es real y concreto:
- Crédito hipotecario: si estás pensando en comprar vivienda con un crédito variable, podés esperar tasas más altas en las próximas semanas. Un crédito de $300 millones de pesos a 20 años, por ejemplo, puede encarecerse entre $500.000 y $800.000 pesos por mes dependiendo del spread que aplique cada entidad.
- Tarjetas de crédito: las tasas de usura en Colombia, que fija la Superintendencia Financiera, se actualizan periódicamente y suelen moverse en sintonía con el entorno de tasas. Enero de 2026 ya mostró CDT a 360 días promediando el 9,9%, con plazos superiores al 10,2%.
- Créditos de consumo: motos, electrodomésticos, remodelaciones y préstamos personales también se encarecen. El consumidor colombiano que en 2024 financiaba bienes al 18% anual podría encontrarse con tasas cercanas al 20-22% en los próximos meses.
- Crédito empresarial: las pymes son las más vulnerables a este ciclo. El acceso al capital de trabajo se encarece justo cuando los costos de insumos también están subiendo por el factor energético global.
La controversia política: ¿puede el gobierno intervenir en la política monetaria?
El retiro del ministro Germán Ávila de la reunión de la Junta y el posterior anuncio del presidente Petro de retirar al Ejecutivo de ese espacio generó un debate jurídico y político inmediato. En Colombia, el Banco de la República es una entidad autónoma con rango constitucional. Su independencia frente al gobierno es precisamente lo que garantiza que las decisiones de política monetaria no estén subordinadas a los ciclos electorales o a las necesidades de corto plazo del fisco.
El gobierno, que enfrenta un déficit fiscal que el Comité de la Regla Fiscal estima con un faltante de COP 32,1 billones para cumplir sus propias metas de 2026, tiene incentivos para preferir tasas bajas: el costo de financiar la deuda pública baja cuando las tasas de los TES bajan, y hoy esas tasas se mueven en el rango histórico de 13%-14%. Subir la tasa de referencia empuja en la dirección contraria. Esa es la tensión de fondo.
Qué viene después: ¿más aumentos en 2026?
La pregunta que todo colombiano con deudas o con ahorros debería hacerse ahora es: ¿el ciclo alcista del Banco de la República terminó con el 11,25%? La respuesta, según BBVA Research, es que no necesariamente. Los analistas del banco prevén que podrían darse ajustes adicionales de 100 puntos básicos durante el resto de 2026, condicionados a cómo evolucione la inflación y el entorno externo. La mediana de los analistas ubica la tasa al cierre del año en un rango entre 10,75% y 12,50%.
También hay que monitorear el dato de inflación de marzo, que el DANE publicará el próximo 9 de abril. Si las cifras confirman un repunte —como anticipan varios analistas con proyecciones alrededor del 5,5%—, la presión sobre el Emisor para un nuevo incremento en su próxima reunión sería significativa.
¿Qué podés hacer vos frente a este entorno de tasas altas?
En un ciclo de tasas altas, la estrategia financiera personal importa más que nunca. Algunas consideraciones prácticas para el contexto colombiano actual:
- Refinanciá deudas de corto plazo antes de que las tasas suban más. Los créditos a tasa fija son tus aliados en este momento.
- Aprovechá los CDT: con tasas al 9,9%-10,2% en plazos desde 360 días, los certificados de depósito a término vuelven a ser atractivos como herramienta de ahorro e inversión conservadora.
- Postergá deuda variable innecesaria: si no es urgente, no es el momento de financiar consumo discrecional a tasas flotantes.
- Seguí de cerca los TES: con tasas en el rango del 13%-14%, los títulos del gobierno colombiano ofrecen rendimientos interesantes para perfiles de riesgo moderado que quieran exposición al mercado de renta fija local.
En términos prácticos, la decisión del Banco de la República de llevar la tasa de política monetaria al 11,25% representa el endurecimiento monetario más agresivo de los últimos años para el peso colombiano. El crédito al consumo, la vivienda y el mundo empresarial se encarecerán en las próximas semanas. La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) también seguirá de cerca el impacto en la actividad económica, ya que tasas más altas frenan el consumo y pueden afectar la recaudación tributaria prevista para 2026. Para los colombianos de a pie, la clave está en entender el ciclo, adaptar sus finanzas personales y tomar decisiones de endeudamiento con más cautela que nunca.
Fuentes: Banco de la República – Comunicado Junta Directiva marzo 2026, BBVA Research, ABC Economía, Infobae Colombia.