Nadie lo vio venir. O casi nadie. Este jueves, el Banco de México (Banxico) tomó una decisión que dejó a gran parte del mercado financiero con la boca abierta: recortó su tasa de referencia en 25 puntos base, llevándola de 7% a 6.75%. Lo hizo en medio de una inflación que acaba de escalar a su nivel más alto en más de un año, con el petróleo disparado por la guerra en Medio Oriente y el peso mexicano ya mostrando señales de presión. Una apuesta arriesgada, sin duda. Pero con lógica detrás. Te explicamos qué pasó, por qué importa y, sobre todo, cómo te afecta de manera directa en tu bolsillo.
Una votación dividida que refleja la tensión interna en Banxico
La decisión no fue fácil ni unánime. La Junta de Gobierno del banco central mexicano se partió en dos: tres votos a favor del recorte y dos en contra. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, junto con los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo, votaron por bajar la tasa. Del otro lado, los subgobernadores Galia Borja Gómez y Jonathan Heath —conocido por su postura cautelosa frente a la inflación— prefirieron mantenerla en 7% sin cambios.
La división no es un dato menor. Refleja una discusión genuina dentro del banco central sobre cuál es la prioridad hoy: ¿frenar la inflación o estimular una economía que está perdiendo ritmo? La mayoría apostó por lo segundo.
"La Junta de Gobierno juzgó apropiado continuar con el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia. Ello en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario, los niveles observados del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado." — Banco de México, comunicado oficial
Con este movimiento, la tasa de referencia de Banxico queda en su nivel más bajo desde marzo de 2022. Contando desde el pico histórico de 11.25%, el banco central mexicano ha recortado un total de 450 puntos base en este ciclo bajista, que comenzó en 2024 y que —con la pausa de febrero— acumula ya 13 recortes consecutivos.
¿Por qué recortar si la inflación sube? La paradoja que explica todo
La pregunta que se hacen muchos mexicanos es completamente válida: ¿cómo baja la tasa si los precios están subiendo? La inflación general en México se ubicó en 4.63% anual durante la primera quincena de marzo, el dato más alto desde finales de 2024 y muy por encima del objetivo del 3% que persigue el banco central. La inflación subyacente —la que excluye energía y alimentos frescos, y que mejor refleja la tendencia de fondo— también mostró presiones, con 4.46% anual.
Banxico, sin embargo, consideró que la mayoría de esas presiones inflacionarias son transitorias y acotadas. Los aumentos en jitomate, pollo, limón, transporte aéreo y taquerías que impulsaron el índice en las últimas semanas responden a factores estacionales y al cierre del Estrecho de Ormuz por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que encareció el petróleo a nivel global. El WTI cerró este jueves con un alza de 4.61%, en 94.48 dólares por barril.
Los tres argumentos centrales que usó la mayoría de la Junta para justificar el recorte fueron:
- Debilidad económica interna: La actividad económica en México mostró una "marcada debilidad" al inicio del año. Esperar más tiempo para recortar puede agravar el estancamiento.
- Nivel de restricción monetaria: Incluso en 6.75%, la política monetaria de Banxico sigue siendo restrictiva en términos reales, ya que la tasa supera a la inflación.
- Riesgos globales: La guerra en Medio Oriente y sus efectos sobre cadenas de suministro y materias primas justifican una postura más flexible para amortiguar el golpe.
A pesar de todo, el propio Banxico reconoció la complejidad del momento y elevó sus pronósticos de inflación: espera que el índice general promedié 4.1% en el primer trimestre, 4% en el segundo y 3.7% en el tercero. La convergencia al objetivo del 3% se pospone ahora hasta el segundo trimestre de 2027.
El peso cayó 1%: qué está pasando con el tipo de cambio
El mercado cambiario no tardó en reaccionar. El peso mexicano se depreció cerca de 1% tras el anuncio, cerrando la jornada en torno a las 17.91 pesos por dólar. El tipo de cambio FIX determinado por Banxico quedó en 17.7957 pesos por dólar. En bancos, el dólar se vendía en promedio a $18.08 pesos durante el día.
La lógica del mercado es simple: cuando un banco central baja tasas, los instrumentos de esa moneda ofrecen menos rendimiento, lo que la hace menos atractiva para los inversores extranjeros. El resultado es que el capital tiende a salir y la moneda se deprecia.
Para quienes envían o reciben remesas en dólares —uno de los rubros más importantes de la economía mexicana— esta depreciación significa que por cada dólar recibido se obtienen más pesos. Un efecto positivo en ese frente específico, aunque temporal.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) también operó a la baja: el índice S&P/BMV IPC retrocedió 0.96%, a 67,532 puntos, afectado por la cautela de los inversores ante el entorno geopolítico y la decisión monetaria. Los títulos más golpeados fueron Pinfra (–3.24%) e Industrias Peñoles (–2.27%).
Cómo afecta el recorte de Banxico a tus finanzas personales
Más allá de los mercados, lo que le importa al mexicano promedio es saber qué pasa con su dinero. Acá va el desglose real:
Si tenés CETES u otros instrumentos de renta fija:
- Los rendimientos de los CETES a 28, 91, 182 y 364 días comenzarán a ajustarse a la baja en las próximas subastas. Si tenés inversiones vigentes, estás protegido hasta que venzan.
- Es un buen momento para evaluar si querés renovar a plazos más largos antes de que los rendimientos bajen más.
- Los instrumentos de ahorro en bancos, Sofipos y fintechs también reducirán gradualmente sus tasas ofrecidas.
Si tenés créditos variables (tarjeta, nómina, automotriz, hipoteca):
- Las instituciones bancarias suelen trasladar los recortes de Banxico a sus tasas con un rezago de 1 a 3 meses. No esperes el cambio de inmediato.
- Si tenés una hipoteca con tasa variable, podrías ver una pequeña reducción en tu mensualidad en los próximos ciclos de pago.
- Los créditos de tasa fija no se modifican.
Si estás pensando en pedir un crédito:
- El costo del financiamiento sigue bajando. Con la tasa en 6.75%, las condiciones para contratar un crédito hipotecario son más favorables que en los últimos cuatro años.
- Compará opciones entre distintas instituciones y negociá. El mercado está más competitivo.
¿Habrá más recortes? Lo que dice el propio Banxico
El comunicado oficial dejó una señal importante: en lugar de hablar de "recortes adicionales" en plural como lo hizo en decisiones anteriores, esta vez usó el singular: "un recorte adicional". Para los analistas financieros, esa diferencia de una sola palabra importa mucho. Sugiere que Banxico podría estar cerca del final de su ciclo de relajación monetaria.
Los analistas consultados por la Encuesta Citi de Expectativas esperan que la tasa de referencia cierre el año en 6.50%, lo que implicaría un recorte adicional de 25 puntos base. Pero ese movimiento dependerá de cómo evolucionen la inflación, el tipo de cambio y el conflicto en Medio Oriente en las próximas semanas.
La próxima reunión de política monetaria de Banxico está programada para el mes de mayo. Hasta entonces, el mercado estará muy atento a los datos de inflación de quincena y a cualquier señal de los miembros de la Junta.
Para quienes buscan proteger su capital o incluso sacar provecho de la volatilidad del peso mexicano frente al dólar en este contexto de recortes e incertidumbre global, el trading de divisas (Forex) puede ser una herramienta de cobertura o de generación de ingresos adicionales. Plataformas como Exness permiten operar el par USD/MXN con spreads competitivos, cuenta en pesos y acceso desde México, con una cuenta demo gratuita para practicar antes de arriesgar capital real.
Para el bolsillo de los mexicanos, esta decisión de Banxico tiene consecuencias concretas en ambas direcciones: quienes tienen deuda con tasa variable en pesos mexicanos podrían ver alivio gradual en sus pagos, mientras quienes ahorraban en CETES y otros instrumentos de renta fija verán reducirse sus rendimientos en los próximos meses. El Banco de México (Banxico) mantiene como meta central llevar la inflación al 3%, aunque sus propias proyecciones indican que ese objetivo no se alcanzará antes del segundo trimestre de 2027. Por su parte, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) recuerda que todas las ganancias generadas por inversiones en instrumentos financieros —incluidos CETES, bonos y fondos de inversión— deben declararse como ingresos en la declaración anual de personas físicas. El rezago entre la decisión del banco central y el ajuste real en tasas bancarias hace fundamental monitorear los estados de cuenta y renegociar condiciones cuando sea posible.
Fuentes: El Financiero, Expansión, Bloomberg Línea, Milenio, Notimundo.