Este miércoles 18 de marzo, la Reserva Federal de Estados Unidos tomó la decisión que medio mundo financiero esperaba: no tocar las tasas de interés. Las dejó exactamente donde estaban, en el rango de 3,5% a 3,75%, por segunda reunión consecutiva. Suena técnico, pero tiene un impacto directo en el dólar que usás para pagar importaciones, en el tipo de cambio de tu moneda local y en el costo de cualquier deuda en dólares.
¿Por qué la Fed frenó? En una palabra: guerra. El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán lleva tres semanas escalando, el petróleo Brent superó los 103 dólares por barril y la inflación mayorista en EE.UU. subió más de lo esperado en febrero. Con ese panorama, Jerome Powell optó por la cautela.
¿Qué son las tasas de la Fed y por qué le importan a Latinoamérica?
Pensá en la Reserva Federal como el banco central más poderoso del mundo. Cuando sube o baja sus tasas de interés, mueve el valor del dólar en todo el planeta. Si las tasas suben, el dólar se fortalece porque los inversores del mundo entero prefieren colocar su dinero en activos estadounidenses. Si bajan, el dólar se debilita y las monedas latinoamericanas respiran.
Cuando la Fed congela las tasas en un nivel alto —como ocurre hoy— el dólar se mantiene fuerte, las monedas de la región quedan bajo presión y los países con deuda externa en dólares sienten el pellizco.
El petróleo y la guerra: la variable que lo complica todo
El detonante de esta decisión no es solo económico. El conflicto en Medio Oriente cerró parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial. El crudo Brent llegó a tocar 106 dólares a comienzos de semana y se mantiene por encima de 100 dólares por quinto día consecutivo.
Cuando el petróleo sube, sube todo: el transporte, los alimentos, la energía. La Fed lo sabe y por eso no se anima a recortar tasas todavía.
Para la Fed, bajar tasas ahora significaría echar más leña al fuego inflacionario. Así que prefirió esperar y ver cómo evoluciona el conflicto antes de mover ficha.
Lo que dijo Powell y lo que no dijo
En su conferencia de prensa posterior al anuncio, Jerome Powell señaló que el panorama económico sigue siendo incierto y que el banco central necesita más datos antes de actuar. En la práctica, eso significa que los recortes de tasas que muchos esperaban para la primera mitad del año quedan cada vez más lejos.
- Los mercados pasaron de esperar dos recortes en lo que resta del año a calcular apenas uno.
- El índice dólar repuntó hasta 99,83 tras el anuncio.
- Wall Street cerró a la baja: el S&P 500 cayó un 1,5% hasta su nivel más bajo desde noviembre.
¿Qué pasa con las monedas de la región?
La respuesta fue rápida. Tras el anuncio de la Fed, el dólar se fortaleció frente a casi todas las divisas emergentes:
- Peso mexicano: cotizaba en 17,66 por dólar este miércoles, con una depreciación frente a la sesión anterior.
- Peso colombiano: analistas proyectan que el COP podría cerrar el segundo trimestre entre $3.650 y $4.200 por dólar, dependiendo de cómo evolucione el conflicto.
- Monedas de Perú, Honduras y Argentina también siguen de cerca las señales de la Fed, ya que el dólar fuerte encarece sus importaciones y presiona la inflación local.
¿Cuándo podría bajar la Fed las tasas?
El escenario base que manejan los grandes bancos de inversión apunta a un solo recorte en 2026, posiblemente en junio o septiembre, siempre que el conflicto en Medio Oriente no escale aún más y que la inflación en EE.UU. empiece a ceder.
Morgan Stanley advirtió que el shock petrolero podría retrasar cualquier alivio en tasas. En palabras simples: mientras el petróleo esté caro, la Fed no se moverá.
Para los traders de Forex en la región, cada señal de Powell vale más que cualquier indicador técnico en este momento.
¿Qué debería hacer un inversor latinoamericano ante este escenario?
No hay una respuesta única, pero sí hay principios que aplican para cualquier país de la región:
- Diversificar en monedas: tener una parte del ahorro en dólares o en activos dolarizados protege contra la depreciación de la moneda local.
- Monitorear el petróleo: si sos colombiano o mexicano, un barril alto puede ser una buena noticia para la economía nacional, pero también sube el combustible y el costo de vida.
- Evitar deudas en dólares a corto plazo: con el dólar fuerte y las tasas altas, endeudarse en dólares hoy es más caro que hace seis meses.
- No reaccionar con pánico: la volatilidad que genera una decisión de la Fed suele durar horas o días, no meses. Las tendencias de fondo importan más.
Impacto específico en la región
México enfrenta un peso presionado y una bolsa a la baja, pero se beneficia de que el 80% de sus exportaciones van a EE.UU. y de los flujos del Mundial 2026. Colombia tiene una posición peculiar: el petróleo caro puede mejorar sus ingresos por exportación, pero un dólar fuerte encarece las importaciones y presiona al Banco de la República a mantener tasas altas también. Perú sufre presión en sus exportaciones de cobre. Argentina ve un doble filo: Vaca Muerta se valoriza con el crudo alto, pero un contexto financiero externo más duro complica el acceso a divisas. Honduras, como economía dolarizada de facto, importa directamente la inflación estadounidense en sus bienes y servicios básicos.
Fuentes: Bloomberg Línea, Infobae, Milenio, Univision Dinero.